Me han pedido que escriba sobre ti, Pepe
sobre tus cosas buenas y menos buenas...
Y sabes, lo primero que dije es:
-Si mi Pepe todo lo tiene bueno!
Es que claro, yo soy tu madre y te quiero con locura.
Mira, cuando naciste despues de un largo y trabajoso parto
estabas muy cansando y tardaste un tiempo en abrir los ojos.
Yo esperaba ansiosa ese momento, pues a las madres nos intrigan mucho
como seran los ojos de nuestros bebes, pues son los espejos en los que nos miraremos
toda nuestra vida. pues bien tardaste un par de dias eternos
en abrirlos y al fin pude contemplar tus dos hermosos luceros.
Tus ojos son limpios y sinceros, siempre rien contigo.
Tu sonrisa..., qué digo de tu sonrisa, pues que casi nunca se te borra de la cara,
eres muy alegre y optimista y eso me encanta de ti.
Pero sin duda alguna tu mayor tesoro, es tu noble corazón.
Tienes un corazón de oro que no te cabe en el pecho.
Siempre dispuesto a ayudar, a prestar tus cosas o hacer lo que haga falta por los demás.
bueno espero haberte descrito bien, ya solo me queda decirte:
te quiero mucho, hijo mío.