Cambiar, Transformar, Convertir...
Son palabras muy similares, pero si las
analizas bien, cada una tiene matices muy particulares.
Todos a lo largo de nuestra existencia seguro
que hemos cambiado muchas veces y de múltiples formas; nuestra apariencia física o bien nuestro modo
de pensar, de comportarnos e incluso de ser.
Cuando ese o esos cambiamos nos hacen
parecer otro, decimos que nos hemos transformado.
Pero...¿ y convertirnos....?
¿Cuándo podemos emplear de un modo
acertado, esta palabra para referirnos al cambio que
hemos experimentado?
Aparte del uso en términos religiosos
que hará referencia a un cambio de credo, para usar convertirse, en
vez de transformarse para referirnos al desarrollo del cambio, tendremos que dejar
muy claro, en qué nos hemos convertido.
Por ejemplo, podemos decir:
-yo he cambiado
-yo me he transformado.
Así a secas, sin especificar el resultado
final de ese cambio y ni de esa transformación.
Pero no se puede decir:
-yo me he convertido...
Siempre requiere que especifiquemos, en
qué nos hemos convertido.
Creo que no basta con saber quién eres,
también hay que pensar en quién te quieres convertir y en cuáles
son los cambios necesarios para esa transformación.


Son conceptos a debatir...las personas no cambiamos mucho, lo hacemos algo más al llegar la tercera edad. Sería fantástico aplicar esos tres términos en los humanos. Desde la infancia tenenmos la misma forma de andar, la misma forma de entonar las frases y las mismas actitudes y comportamientos.
ResponderEliminarMe gusta las imágenes que nos muestras.
Un besino.
Goriot.
Muchas gracias querido amigo Goriot, siento mi larga ausencia debida a causas mayores, feliz verano.
ResponderEliminarBesos