sábado, 31 de marzo de 2012

Mariposa





Cambiar, Transformar, Convertir...

Son palabras muy similares, pero si las analizas bien, cada una tiene matices muy particulares. 

Todos a lo largo de nuestra existencia seguro que hemos cambiado muchas veces y de múltiples formas; nuestra apariencia física o bien nuestro modo de pensar, de comportarnos e incluso de ser.

Cuando ese o esos cambiamos nos hacen parecer otro, decimos que nos hemos transformado.

Pero...¿ y convertirnos....?
¿Cuándo podemos emplear de un modo acertado, esta palabra para referirnos al cambio que
hemos experimentado?

Aparte del uso en términos religiosos que hará referencia a un cambio de credo, para usar convertirse, en vez de transformarse para referirnos al desarrollo del cambio, tendremos que dejar muy claro, en qué nos hemos convertido.

Por ejemplo, podemos decir:
-yo he cambiado
-yo me he transformado.
Así a secas, sin especificar el resultado final de ese cambio y ni de esa transformación.

Pero no se puede decir:
-yo me he convertido...
Siempre requiere que especifiquemos, en qué nos hemos convertido.

Creo que no basta con saber quién eres, también hay que pensar en quién te quieres convertir y en cuáles son los cambios necesarios para esa transformación.

2 comentarios:

  1. Son conceptos a debatir...las personas no cambiamos mucho, lo hacemos algo más al llegar la tercera edad. Sería fantástico aplicar esos tres términos en los humanos. Desde la infancia tenenmos la misma forma de andar, la misma forma de entonar las frases y las mismas actitudes y comportamientos.
    Me gusta las imágenes que nos muestras.
    Un besino.
    Goriot.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias querido amigo Goriot, siento mi larga ausencia debida a causas mayores, feliz verano.

    Besos

    ResponderEliminar